jueves, 9 de octubre de 2008

La nueva sociedad de clases

Marx hablaba de que la historia era una lucha interminable de clases, y que la caída del capitalismo, la última fase de la historia, se debería por la victoria del proletariado frente a la burguesía. Eso no fue exactamente así, sino que la burguesía se mantuvo, y el proletariado mutó en gran parte en algo llamado clase media. Esta clase media hacía menos distinguible las clases sociales, y además era una clase social mucho más amplia que las anteriores, era la verdadera masa social, como si aglutinase a toda la población. Es tan grande que, algunos autores como Francis Fukuyama vaticinaron el fin de la historia, pero en un triunfo del capitalismo, por la extensión de la clase media en casi toda la población de los países desarrollados. Muy bien, ahora todos podemos consumir, tenemos sueldos medios más equiparados, con empleos que nos permiten ganar para vivir y tener caprichitos casi todos nosotros, pero aún hay algo que nos hace diferente, que realmente muestra distintas clases sociales, que la burguesía de antaño sigue ahí, al igual que hay trazos del proletariado que cada vez se muestran más. Vivimos en una sociedad donde ya casi nadie pasa hambre (hablo de Occidente), donde esa necesidad ya está cubierta, pero queda otra por cubrir: la de una vivienda propia donde llevar una vida independiente y propia.

Pero, si antes era la propiedad de los factores de producción lo que distinguía las clases, hoy en día es otro tipo de titularidad: la del contrato de hipoteca. Se puede hablar de tres clases sociales derivadas de la posición que tienen respecto del contrato de hipoteca:
- Clases hipotecantes: Son aquellos que prestan el dinero a cambio del cobro de unos intereses, además del gravamen del bien del hipotecado o de su compañero el avalante. Pero el problema no es el contrato en sí, sino para qué se utiliza y cómo. Pues se usa para pagar un bien necesario e indispensable como la vivienda, y, como saben de la necesidad de ese bien, las clases hipotecantes aprovechan ese estado de necesidad del hipotecado para subir el interés y explotar económicamente al hipotecado. En esta clase también se incluiría aquellos que obtienen beneficios astronómicos y desmesurados por la venta de esos inmuebles (casi siempre son los mismos) y los empleadores que pagan poco y que fuerzan al hipotecado tener que cubrir ese gasto extra con dinero prestado de los hipotecados. Todos estos son el explotador de la nueva sociedad de clases, el que obtiene un beneficio extra por la necesidad de la clase sometida, la hipotecada.
- Clases hipotecadas: Son el otro lado del contrato. Aquellos que necesitan un dinero extra que no logran por su trabajo, y que tienen que pedir prestado a los hipotecantes, para poder cubrir el gasto del necesario y básico bien de la vivienda digna. Son aqeullos que, resignados, han de devolver luego ese dinero con una suma mucho mayor de la que obtuvieron, y durante el resto de sus vidas. En esta clase también se tendría que incluir al avalante. A veces es un hipotecado más, o lo fue, y se "rehipoteca" en favor de un amigo o familiar, porque claro, con tal suma de dinero a devolver, los hipotecantes necesitan un buen seguro de que recuperarán el dinero en caso de impago del hipotecado. En esta clase se encuentraría casi toda la clase media de más de 30 años (o 40) y con un proyecto de vida más estable.
- Clases no avaladas: Estos no están hipotecadas, pero no porque no quieran, sino que su propósito es tenerla. Claro está, no como fin último, sino como medio para obtener la ansiada vivienda. Pero a estos, la clase más baja, la clase hipotecante, temerosa de no recuperar el dinero, les pone tantas trabas y condiciones que resulta imposible que las puedan cumplir. Así que resignados se quedan con su necesidad básica insatisfecha. No existen para la clase hipotecante, bueno sí, son explotados laboralmente al estilo marxista. Estos son la clásica clase baja y los jóvenes de las clases medias, laboralmente explotados (bueno, becados), conocidos como mileuristas.

Estas clases ya se han formado, y con la crisis económica, se está entrando en la fase de lucha de clases de Marx...

martes, 7 de octubre de 2008

Ladrones de cuello blanco

Hay una terminología muy usada en el mundo de la ciencia política y la economía que diferencia entre empleo de cuello azul (ingenieros, arquitectos, ciencítificos, etc.) y empleo de cuello blanco (economistas, abogados, empleados de oficina en general). A su vez, tenemos los distintos tipos de ladrones, entre los que se encuentran los famosos ladrones de guante blanco, reconocidos como verdaderos criminales. Pero ahora os quiero hablar de un tipo de ladrón algo común pero cuya terminología es nueva: los ladrones de cuello blanco.
Ayer, cuando vi unas imágenes de la primera vista para un juicio sobre el caso Lehman Brothers, el juez preguntó al ex-consejero delegado (no sé exactamente qué cargo ocupaba) de la compañía hundida que si haber ganado 500 millones de dólares en unos pocos años le parecía justo, mientras tenían empleados cobrando míseros 7000$ anuales (míseros en EEUU). El hombre no respondió, se quedó mirando las gafas que se había quitado de su lustrosa cara mientras pensaba, ¿pero en qué? ¿Acaso sentía vergüenza? ¿O era más bien un sentiemiento de temor de "mierda, me han pillado"?
El problema de esto es que él no era el único directivo de una gran empresa americana con un sueldo superior al PIB de varios países africanos (es decir, una sola persona ganando más que todo un Estado a través de tributos, etc), sino que era algo casi regla general entre esas empresas de capital-riesgo, causantes de todo el berenjenal actual. Esa gente tenía un sueldo aprobado, un simple contrato de trabajo en regla y legal, que encima en caso de quiebra empresarial tenían unas cláusulas de indemnización aún mayores (de 110 millones de $ incluso). Esta noticia me llevó a pensar que realmente eran ladrones, seres que roban de manera legal, pues hacen la ley a su gusto, ya que sus colegas de fechorías son aquellos que tienen la potestas de hacer las leyes favorables a la eficiencia económica y la desigualdad consecuencia del mercado. Son seres que roban por la necesidad de saciar una codicia infinita, una manifestación en el ser humano de aquel que adora el capitalismo sobre todas las cosas, incluso sobre la justicia.
Son ladrones, sin duda, por mucho que diga la ley, su ley; pues eso no es justo, como recordó el juez. Son ladrones profesionales, legales. Son ladrones de cuello blanco.

viernes, 3 de octubre de 2008

Conflictos del mundo: Chipre

En las noticias sale últimamente los problemas de Georgia, Rusia y las regiones de Osetia del sur y Abjasia, pues es el conflicto fronterizo más caliente ahora mismo de los cercanos a Europa, no olvidemos que hay muchos conflictos por el planeta. Pero alrededor de Europa hay otros más: Chipre, Transdniester, Kosovo, Crimea, Karelia, Inghusetia, Nagorno Karabaj... Y otros más por el mundo: Puntland y Somaliland, Sudán del Sur, Sahara Occidental, Palestina, Cachemira, y muchos más.

Quiero empezar a explicar el conflicto de un país miembro de la UE, y que por ello nos atañe de forma más cercana. La República de Chipre, Estado miembro de la UE, es un Estado que no controla todo el territorio que teóricamente debería controla, pues al norte de la isla existe un estado de facto llamado República Turca del Norte de Chipre. La isla está formada desde hace siglos por una comunidad greco-chipriota y otra turco-chipriota que convivieron en una cierta paz o incluso en los últimos años del Imperio Otomano y mientras la isla fue colonia británica hasta 1964. Pero cuando logró la independencia las cosas también iban bien: un arzobispo ortodoxo se volvió primer ministro y resultó ser un poderoso miembro de los no-alineados en la guerra fría, y promovió la cultura chipriota como algo distinto de lo griego, incluyendo lo turco como parte integrante. Sin embargo, a partir de los 70 comenzó una época difícil, pues una Junta Militar cuasifascista gobernaba Grecia, y tenía planes de unificar la isla independiente a su territorio, ya que parte de los grecochipriotas así lo querían. Sin embargo, su rival de toda la vida -Turquía- se plantó de la forma más dura a ese posible proyecto e invadió el norte de la isla con el fin de proteger a los turcochipriotas. Ese ejército nunca se fue, y sivió de excusa para crear ese estado fantasma creado por la fuerza (entró sin pedir ninguna autorización a la ONU), expulsando a la comunidad griega del norte de la isla, y separando la ínsula en dos países culturalmente distintos. Sin embargo, la RTNC se ha considerado como un Estado gobernado por títeres turcos, y como un proyecto de expansionismo de un ultranacionalista ejército turco, muy podereoso en el país anatolio, y capaz de bloquear el reconocimiento del genocidio armenio.
Como nadie ha reconocido dicho país, pues se ha creado de forma ilegal (la Carta de Naciones Unidas prohíbe el reconocimiento de Estados creados por la fuerza, sobre todo si no son colonias, y sobre todo si hay injerencia de otro Estado).
Por ello, a la hora de entrar Chipre en la UE, se intentó que se resolviera este problema antes de su adhesión, sino, encontraríamos un caso en el que las normas comunitarias no se aplicarían en parte de su territorio. La ONU, al mando de Kofi Annan, intentó que aprobaran un plan para reunificar las dos partes de la isla en un nuevo Estado confederado de los dos Estados actuales. Se hicieron sendos referendums, y curiosamente, los turcochipriotas aceptaron el plan, mientras que los griegos lo rechazaron, pues les venía mejor intentar mantener su Estado y que la parte turca se incluyera en él. Es decir, no querían un Estado nuevo confederado, sino el suyo vigente de tipo centralizado con algunos matices para los turcos. A fin de cuentas, ellos tenían la llave de que el norte pudiera entrar en la UE.
Al no haberse aceptado, Chipre es una isla dividida, con un norte repleta de ejército turco, con una Nicosia separada por un muro al estilo Berlín, con fuerzas de la ONU vigilando posibles enfrentamientos, y en un vacío jurídico bastante tétrico, sobre todo para los turcochipriotas, ciudadanos comunitarios a fin de cuentas.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Fusión nuclear = Paz


No, no hablo de la energía nuclear tradicional, antes de que alguno se ponga las manos en la cabeza y me llamen loco desquiciado. No hablo de la FISIÓN, sino de la FUSIÓN, que es algo totalmente distinto: mientras que la primera consiste en separar átomos, la otra es la obtención de energía por la unión de dos átomos, y que curiosamente se tratan de tritio (un elemento artificial creado del litio, que hay una burrada por el planeta), y de deuterio, comunmente llamado "agua pesada", y que se encuentra en los mares en cantidades astronómicas. Si queréis informaros más o menos de lo que es (no entrando en tantos términos físicos), entrad en http://es.wikipedia.org/wiki/Fusi%C3%B3n_nuclear, y algunas dudas os resolverá.

Esta energía está en fase de experimentación desde un punto de vista económico: se pretende conseguir más energía de la necesaria para producir la fusión, y se está llevando a cabo en el ITER, un centro de experimentación en Francia. A diferencia de la fisión, es una energía totalmente limpia, sin radiación, y aún más importante, obtenida de recursos exstentes en todo el globo e inagotables, al menos en unos cuantos millones de años. Además, generaría una energía capaz de dejar el petróleo para hacer betún y poco más. Pues esta tecnología sería la solución final.

Imaginaros un futuro con esta energía totalmente limpia y con los recursos en todos los países, un futuro donde, mediante acuerdos de cooperación al desarrollo, se han construido centrales de este tipo en todo el planeta. Para qué guerras por el petróleo, intereses, crisis económicas por el aumento del precio de la clave de la energía mundial?
Una energía ilimitada implicaría una reducción de los costes de producción, y por ello vender más barato, lo que generaría una riqueza neta mayor en el mundo, y por ello, mediante políticas redistributivas, una mayor estabilidad social.

Conclusión: la fusión nuclear no solo evitaría el cambio climático (al menos que fuera a más), sino que causaría un mundo más rico, más estable y más en paz.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

8 años de Bush

Por fin se va a acabar. Llegó el fin de lo que ha sido el mayor deterioro en política internacional no visto desde hace bastantes años. Por fin se marcha aquél que quiso ir más lejos de la razón y la lógica, y que por chulería patriótica, hizo caer la hegemonía americana por su propio peso.

Desde el 12 de septiembre de 2001 EEUU solo ha llevado una política prepotente y muy temeraria más allá de sus fronteras. Ha amenazado a enemigos dormidos, haciéndoles despertar, como Irán o Rusia. Ha logrado una casi unánime posición en Lationamérica de desprecio respecto a cómo ha usado EEUU sus vecinos continentales. Ha hecho dos terribles guerras, una medio justificada, la otra claramente una patada la Carta de Naciones Unidas, otra institución que, después de la guerra fría parecía ir cogiendo relevancia, ha vuelto a caer en la ignorancia.

Pero quizás lo que más daño ha hecho el señor Bush y sus políticas internacionales es la destrucción del optimismo hacia el futuro, como dice Fernando Vallespín en el artículo de hoy de EL País. Hoy en día los jóvenes ya no ven el futuro como algo que resuelva los problemas, sino que los empeorará y traerá nuevos. El pesimismo ante el cambio es más fuerte entre los ciudadanos, favoreciendo gobiernos conservadores y espantando el progreso. A fin de cuentas es lo que quería el señor Bush y sus coleguitas neocons: ¿Globalización? Sí, pero en la versión light económica industrial, por favor.

Ahora se ve que todo aquello que ha tocado este hombrecillo de coeficiente intelectual inferior a la media, al contrario que el Rey Midas, se ha ido convirtiendo en mierda, con perdón.
Todo aquello que pretendía se ha ido al garete: la fuerte economía financiera de las empresas americanas, el control absoluto de la energía mundial mediante una presión al petróleo, la "pax americana" con un estado hegemónico. Y además de no lograr sus objetivos nos deja como legado una lucha contra el cambio climático totalmente retrasada, una situación internacional cada vez más encendida, la erosión de las ideas progresistas y un pesimismo respecto al futuro, por no hablar del sistema financiero.

Gracias señor Bush, nos ha demostrado realmente que la persona que desempeñe el cargo de presidente de EEUU tiene más poder del que pensábamos, y es capaz de cargarse el planeta, y no sólo con el botón nuclear.

viernes, 12 de septiembre de 2008

La politica internacional es cosa de machotes

La política internacional es cosa de machotes tampoco sería el nombre más correcto, sino que debería ser que es algo masculino, pues cabe la posibilidad evidente de que haya mujeres llevando a cabo actos de política internacional masculina. Miren a Margaret Thatcher o Angela Merkel por ejemplo, o en posibles casos futuros tenemos a Sarah Palin, la célebre ultraconservadora política americana.
Por qué digo que la política internacional es algo masculino? Porque me recuerda a los típicos gallitos machos poniéndose chulos el uno frente al otro al salir de un bar. Si uno hace tal, el otro hará cual en consonancia a lo que hizo el primero, y nunca por quedar por debajo del otro.
La política internacional desgraciadamente es algo parecido, algo de machotes preparados para zurrarse en cualquier caso para no quedar mal y mantener el orgullo. Aquí tenemos ahora mismo dos machotes internacionales bien delimitados: Estados Unidos y Rusia. Ambos dos machotes fuertes y rivales para ver quien tiene mas pivitas, y los yankis flirtean a ver si le pueden kitar una pivita a los rusos, no porque piense que la pivita georgiana esté mejor con el yanki, sino porque al yanki se le ha antojado liarse con esa tia, y punto. Así que se la arrebata al ruso.
Pero el ruso que no se queda mirando, le suelta un par de hostias a la pivita georgiana para que aprenda que, o es de él o de nadie, como buen machote que es. Sin embargo, el yanki solo ha amenazado al ruso, sin llegar a tocarle, pero ya se le ha amenazado de que si vuelve a tocar a su pivita georgiana le suelta un par de hostias, dando igual si esas hostias al final se reparten entre los demás de alrdedeor, o que incluso que se den tan fuerte que se carguen el garito, llamado Tierra.
Pues esta amenaza del machote yanki sale de la voz de la aclamada Sarah Palin, como política machote que es, y sin pensar en las consecuencias claro está, solo pensando en el orgullo propio de que no le toquen lo que ahora es suyo, porque como Estados Unidos no hay machote alguno, por muy gallitos que se pongan los demás. El problema es que USA se ha pasado de la raya bacilando al personal y ahora le salen machotes picaos por el mundo entero y de distinto peso: Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Venezuela, etc. Y todos ellos, junto a los yankis, igual de estúpidos (todos tienen un IQ de cero)
Tristemente, una visión parecida a esto tienen muchos de los hombres más poderosos del mundo (el más poderoso no porque no piensa directamente) y es muy difícil cambiar esta perspectiva de la política internacional, porque está muy arraigada. Otro día explicaré qué alternativas nos quedan.
Un saludo

jueves, 26 de junio de 2008

Berlusconi o el ciclo de Aristóteles

Aclamado por las masas, ególatra neroniano, salvador de la patria, salvador de su propio culo. Silvio Berlusconi es un claro ejemplo de lo que Aristóteles predijo tiempo atrás respecto al ciclo de control político. El sabio griego describía tres tipos de forma de gobierno: de uno solo, de unos pocos y de todos; y a su vez dos formas de usar el gobierno: de forma personal o de forma responsable. De tal manera, que si se combinaba saldrían seis formas de gobierno, que, según él, irían alternando de forma cíclica. En vez de describir todo el ciclo, que se supone ir pasando de un tipo bueno a uno malo, hablemos del caso que acaba de realizar Silvio Berlusconi: Ha aglutinado en su figura el populismo (la visión mala de gobierno de todos) más la postura de gobernar individualmente de la forma más personalista (es decir, una tiranía).
Como todo buen tirano que tiene una debilidad de estar en el poder -en este caso las elecciones-, tiene que buscar alguna forma de convencer a los soberanos -el pueblo- de que gobernará para ellos. Pero he aquí la diferencia, que gobernará para el pueblo, pero no de forma responsable. El ciudadano de a pie, el típico italiano de clase media, tiene el sueño de ver un país lleno de infraestructuras y gran calidad, pero sin pagar impuestos. Pero amigo italiano, eso no es posible, diría Walter Veltroni, pero raudo como él solo, Berlusconi osó a llevarle la contraria. ¿Cómo que no? Las obras públicas se pueden hacer más baratas mediante una tríada básica: ausencia de inspección, construcción por la mafia, saltarse a la torera las normativas de calidad. De esa forma generamos un servicio mucho mas barato para el ciudadano! Así se pensó con el servicio de basuras napolitano en los 80, ahora se ven los resultados...
El populismo funciona a una media de 4 años, luego se ven los resultados que realmente genera, pero ya es tarde, porque ya han vuelto a ganar los que la liaron, y para resolver el lio, pues realizan más populismo, siempre pensando en una garantía de 4 años de funcionamiento. Y claro, cada reparación de una medida populista por otra está llevando a Italia al fracaso.
Pero el problema fundamental del populismo de Berlusconi ya no es que esté basado solo en el control del poder, sino en que en el caso de que ya no funcione más, él tenga las espaldas cubiertas, por lo tanto acompaña sus medidas aclamadas por toda la clase media italiana con otras que no se discuten para reducir el peso de los jueces -el único estamento de poder fuera de su control- y la impunidad judicial para él y sus compinches. De esa manera conseguirá lo que pretende: el poder absoluto. Puede que no sea siempre primer ministro, pero Il cavaliere, en ese caso, habrá reunido un poder económico de tal magnitud, acompañado de la impunidad judicial que está consiguiendo, que en el futuro Italia, como economía, le necesitará, y caerá bajo sus preceptos, tendrá que sucumbir ante su magnificiencia. Berlusconi se convertirá en el supremo tirano de Italia.
He aquí el paso de la democria alterada en populismo, que otorga el poder a un tirano.