lunes, 21 de septiembre de 2009

Una de impuestos sociales

El Gobierno va a subir los impuestos. Normal. El Gobierno tiene unos gastos corrientes -aumentados con los muchos gastos variables que han generado la crisis- que tiene que cubrir con ingresos, principalmente tributarios. Gran parte de ellos se deben a los impuestos al consumo -IVA e impuestos especiales a la gasolina, tabaco y alcohol-, pero si se reduce el consumo, se reducen los ingresos. Ergo, hay que subir los impuestos para poder cubrir los gastos.

Ahora bien, ¿es necesario que sean los impuestos indirectos como el IVA los que tengan que subir? Que suban los impuestos al tabaco, alcohol o gasolina no me parece mal, ya que en esos casos hay una segunda intención -medioambiental o sanitaria-, pero subir un impuesto como el IVA no me parece correcto, puesto que lo pagan quienes consumen. Y no siempre los que tienen más dinero son los que más consumen. Imaginemos una familia de cinco miembros: todo su dinero se gasta cada mes, mientras que un hombre soltero de 35 años tiene una capacidad de ahorro monumental. Por lo tanto: el aumento del IVA no sería una regulación progresiva basada en la idea de redistribución de la riqueza, sino una medida que encarecería los productos, haría el fin de mes aún más duro, y por supuesto, desincentivaría el consumo, con todo lo que ello conlleva.

Pero es necesario aumentar los ingresos de las cuentas públicas! Claro que sí, y siempre he sido un firme defensor de la subida de impuestos para sufragar gasto social redistributivo. Para ello, mejor que subir el IVA, hay otras medidas mejores:

-Tipo de gravamen del IRPF por las rentas del trabajo: El IRPF tiene cuatro o cinco tipos base: si ganas entre 0 a 17.000€ anuales, un 23% (no son cifras exactas), hasta un tipo de gravamen del 43% a aquellos que ganen más de 53.000 € anuales. ¿No sería más justo si se subiera el tipo de gravamen de las rentas más altas de un 43% a un 47 o un 50%, sin tocar las otras? Así las rentas más bajas no sufrirían más de lo que ya están sufriendo, y los ingresos que se obtendrían sería bastante generosos, al menos es lo que ha dicho un informe que hizo la propia Agencia Tributaria. De esa manera conseguiríamos que las personas con pocas rentas no lo pasen peor de lo que lo están pasando ahora, y las rentas altas puedan sufrir, al menos ligeramente, la crisis.

- El tipo de gravamen, también dentro del IRPF, por las rentas de capital: lo que obtienes cuando una empresa reparte beneficios entre sus accionistas, por ejemplo. Estas, curiosamente, tienen un tipo fijo del 18%. No son progresivas, sino que el porcentaje siempre es el mismo. ¿No sería lógico que tambien fueran progresivas? ¿O al menos que el porcentaje fuera mayor en este tipo de rentas que las del trabajo? Imaginemos un hombre de negocios que, es un tiburón de la bolsa, deja de trabajar, y se decide a vivir de lo que gana en bolsa. Es comprensible pensar que, si es bueno, tendrá bastante dinero, pero curiosamente, pagaría menos IRPF que un trabajador de la construcción que gana 700€ al mes.

- Los famosos 400€. Estos 400€ no es que el Gobierno diera un cheque por persona, sino que hacía un descuento de 400€ a todas las personas en lo que pagasen de IRPF. Curiosamente, aquellos que no están obligados a hacer la declaración de la renta por falta de ingresos, no recibirían esos 400€. Sin embargo, alguien que tiene más ingresos y esté obligado a declarar, obtiene el descuento. Conclusión: es una medida que favorece a las rentas medias y altas, perjudicando a las bajas, pues al haber menos ingresos del Estado, menos gasto en políticas sociales.

- El Impuesto de Sociedades. En este impuesto se habla mucho de un tipo de sociedades llamadas Sicav -Sociedades de Inversión de Capital Variable-, que son un tipo de SA que sirve para comprar capitales de riesgo. Curiosamente han sido grandes responsables de la actual crisis financiera al ser las que se dedicaban a especular con los activos tóxicos de difícil cobro. Estas sociedades, aparte de chungas, mueven cantidades ingentes de dinero, pero curiosamente, solo tributan por el 1% de su valor, mientras que una pyme tributa por el 25%. Es bastante insultante, sinceramente.

- El otro asunto dentro de este Impuesto es la idea de crear una doble vara de medir para que pagues los impuestos: la primera, y vigente, es la de los ingresos obtenidos. Una empresa grande paga un 30% de sus ingresos en impuestos. Si ganas más, pagas más, sin que cambie el porcentaje. Ahora bien, ese porcentaje podría cambiar también, pero teniendo en cuenta otro factor distinto del dinero que gane la empresa: el número de trabajadores de la empresa. A más trabajadores, y al mismo nivel de ingresos, el porcentaje se te va reduciendo.
Pongamos un ejemplo: una empresa de 10 trabajadores gana un millon de euros, y por ello paga el 30% en impuestos. Pero otra empresa de 20 trabajadores, que tambien gana un millon de euros, pagaria el 27% en impuestos por ejemplo. Esta idea tiene problemas a resolver: habría que tener en cuenta el salario de esos trabajadores, y el tipo de actividad que realizan, pues no se necesitan las mismas personas en una mina que en un banco para ganar un millón de euros. Resolviendo estos dos asuntos, se conseguiría un incentivo a la contratación (regulando la calidad), y de esa manera, un mejor reparto de la riqueza, pues: o lo pagas en impuestos, o lo pagas en más salarios.

- Hay otro impuesto que requiere de un cambio drástico, pero que depende de las Comunidades Autónomas: El Impuesto de sucesiones y donaciones. En varios casos, como el de Madrid, está exento. Es decir, heredas un millón de euros y no pagas impuestos, pero si los ganas trabajando, pagas el 43%. Me parece un insulto al esfuerzo que no se pague impuesto de sucesiones y donaciones, porque es la forma de ganar dinero de los perezosos que no han dado un palo al agua y que sus padres les han dejado la vida en bandeja de plata. Este impuesto también debería ser muy elevado, pues se mueven verdaderas fortunas por esas vías, y de forma injusta.

Con estas sencillas medidas, conseguiríamos una subida de impuestos justa, que generase los ingresos que urgentemente necesita el Estado para cubrir sus gastos, y sin afectar a los que sufren más la crisis. Además, se incentivaría la contratación y se reduciría el desempleo (con el consecuente ahorro en el gasto para el Estado que ello conllevase).

2 comentarios:

Javier Pérez dijo...

Los ricos son pocos.

Subir los impuestos a los ricos no aumenta la rcaudación, que es de lo que se trata.

Hay que subírselos a los que sean muchos para recaudar mucho. Lo demás, son son pretextos.

Javier Pérez dijo...

Otra cosa:

cuando se suben los impuestos de sucesiones, los ricos se empadronan en otro lado, o en otro país, y en lugar de cobrarles mucho cuando mueren, no les cobras nada EN TODA SU VIDA.

Por eso quitaron el impuesto algunas comunidades: para que no se fuesen a otras o a Portugal.