jueves, 29 de enero de 2009

Adivina adivinanza

Adivinen de quién estoy hablando. Es algo que ha pasado en la historia de la humanidad.

Un país que sufrió las bombas de su vecino, con colaboración de sus fieles aliados, y que acabó perdiendo, sometido entonces a las decisiones duras y bruscas de su vecino vencedor, que quería imponer una venganza por las bombas que este país les envió. Con el paso del tiempo, este país no salía adelante de ninguna manera, y muchos culpaban a la actitud prepotente de su vecino, encargado de vigilar los recursos más importantes, a la vez que impedir un rearme posible de este país.

Los gobernantes de este país tenían las manos atadas por las decisiones de su vecino, aparte de que muchos de ellos estaban bien corruptos. Esto produjo que no pudieran llevar a cabo una política social estable, creciendo el desempleo y la pobreza, y por ende, el desprestigio popular ante ese gobierno. En respuesta, un pequeño grupo aunque bastante conocido, comenzó a cubrir esos servicios sociales entre los más pobres mediante voluntarios. Poco a poco construyeron una red de educación, asistencia sanitaria básica, guarderías y de seguros que les dio una importante legitimidad entre ese sector de la población. Además, esat red les sirvió para adoctrinar a la empobrecida gente, y así ganar más adeptos a sus doctrinas beligerantes de venganza ante sus enemigos, aquellos que provocaban aquella pobreza tan extrema. Esos enemigos, sus vecinos, como hemos dicho, no paraban de evitar que este país pudiera florecer, ya que controlaban los medios y corrompían a sus gobernantes.
Un día, esta organización beligerante dueña de la red de servicios sociales más grande del país decidió presentarse a unas elecciones. Sus propuestas eran claras: eliminar al vecino opresor, luchar contra el enemigo interno y establecer una doctrina ideológica muy severa, cuyos principios estaban basados en una rara interpretación de las reflexiones de un gran sabio. Curiosamente, este grupo de radicales locos ganaron las elecciones, probablemente por esos servicios sociales y por el desprestigio del ineficiente gobierno, pero sobre todo porque tenían en su favor a un pueblo cansado de sufrir calamidades, como un aumento constante de los precios, por culpa de las imposiciones imperialistas de su vecino y sus aliados. Quizás ganaron por una pobreza extrema que legitimó su posicionamiento.
Este grupo, al ganar, comenzó a llevar a cabo sus propuestas tan ideologizadas, a atacar a su vecino opresor, y a intentar eliminar a su enemigo interno, que eran aquellos que defendían al gobierno anterior.

¿De quién hablo? ¿De la Alemania Nazi o de la Palestina de Hamás?

miércoles, 28 de enero de 2009

Obama y una señora de Lérida

El otro día, seguro que como otros muchos, vi a Zapatero en "tengo una pregunta para usted", y aparte de otras muchas preguntas y respuestas interesantes, hubo una que me llamó la atención. Fue la de una mujer de Lérida, camionera si no recuerdo, que le propuso al presidente del gobierno una medida para matar dos pájaros de un tiro: el paro y la saturación de la justicia.

Lo que propuso esta mujer, dando síntomas de tener una capacidad intuitiva mucho mayor que grandes jerifaltes y profesionales del consejeo político, era que se crearan puestos de trabajo de refuerzo dentro de los distintos juzgados y otras oficinas de la administración de justicia. No es para nada algo desabellado ni que requiera de un cambio legislativo. Pues estamos hablando de meros trabajos, que no creo que debieran ser perennes, pero sí muy relevantes a corto plazo.

Estos serían unos sencillos contratos de trabajo al estilo interino, por los cuales gente desempleada pudiera desempeñar una mera labor administrativa, de seguridad o sencillamente de habilitar más y mejores oficinas. La justicia necesita medios, tanto materiales como laborales, y muchos de esos medios laborales no requieren una experiencia o estudios especiales. No dudo que ampliar la plantilla de jueces mejore la cosa, pero quizás haga más ampliar la plantilla de secretarios, ordenanzas, administrativos encargados de pasar a ordenador notas, gestionar bases de datos y otro sinfín de labores vinculadas con el papeleo, para así evitar la obstrucción de los juzgados, muchas veces en el sentido literal, ya que los documentos repletan los pasillos. De este tipo de contratos-desatascador temporales se pueden beneficiar miles de desempleados que, en un futuro, debido a su obtención de experiencia, puedan formar parte de una más permanente y ampliada administración de justicia.

Con esta sencilla medida se consiguen varias cosas: reducir el nivel de desempleo, aumentar el consumo (más gente asalariada, más consumo), mejor reparto de la Seguridad Social, desatascar la justica y sobre todo, callar a unos hipócritas jueces que funcionan en gran medida como un gremio corporativo que ha buscado el oportunismo más oscuro para demandar algo que pudieron haber pedido antes.

Por otro lado, en el título también hablo de Obama. Y es que él, al igual que la mujer de Lérida, ha usado su sentido común para salir de la crisis y mejorar otros aspectos: la inversión en infraestructura limpia. Ya lo comenté en otro post, pero es que es una idea tan sencilla y útil que parece un insulto a la humanidad en general por no haberla planteado anteriormente. Al igual que se hizo para salir del crack del 29, una pieza clave que tienen los gobiernos es el de el gasto público en inversión para infraestrcuturas. Es decir, en tiempos de crisis, construyamos presas, autopistas, trenes, juzgados. Pero también aprovechemos para mejorar otras cosas, como el medio ambiente. Por ello, que el gobierno invierta en la construcción de centales solares, termosolares, eólicas, presas pequeñas, etc. Así se genera empleo y se reduce la contaminación, aparte de reducir la dependencia del fluctuante y cada vez más caro petróleo, con lo que ello conlleva. Así, además, todos aquellos que no pudieran verse beneficiados por los contratos en justicia, pueden trabajar en estas construcciones.

¿Estas dos medidas implican mucho gasto? Sí que lo implican, pero los efectos son favorables en todo caso, y a su vez se consiguen los mismos efectos en el mundo financiero que eso de avalar a los bancos, ya que si la gente gana dinero, lo meten en su nómina, los bancos tienen más liquidez y entonces pondrán (o deberían poner) menos trabas para otorgar créditos.

martes, 20 de enero de 2009

Obama ya ha hecho cosas por el mundo

Hoy, a bombo y platillo se ha extendido la noticia de que un afroamericano ya vive en la Casa Blanca. Que, tras una más que multitudinaria ceremonia, Barack Hussein Obama toma las riendas del país más poderoso del mundo. Que el "yes we can" ya es algo oficial.

Obama, nada más estrechar la mano al juez que le ha recitado el juramento, ya ha hecho dos cosas positivas como presidente de Estados Unidos:

La primera de ellas es que Israel, acongojada por la que le podría caer si manchan la impoluta ceremonia de Obama, ha sacado todas las tropas de Palestina como si estuvieran huyendo del mismísimo demonio. Ha tenido que llegar él para que Israel se tome en serio el derecho internacional. A mi me recuerda esta situación como si papá volviera a casa, y el niño travieso se pusiera formal para evitarse la bronca de su padre. Con la diferencia de que la travesura ha costado 1300 vidas. Lastima que solo actuen o dando palos o se rediman cuando les amenazan.

Pero la otra consecuencia de ese juramento es el de mandar a George W Bush a tomar por el p*uto culo! Pablo Motos ha dicho en su programa "el hormiguero", que Obama, con solo dos horas de presidente, ya lo ha hecho mejor que Bush en ocho años. Es cierto. Obama, con un segundo de presiente ya ha hecho su mejor accion como presidente: la de mandar a Bush (y a Cheney, no nos olvidemos de este Darth Vader siniestro en la sombra) a cazar coyotes en Texas.
Ya solo con eso, me conformo. Por mal que luego lo haga, a mí Obama no me decepcionará, porque nunca será más malo que Bush.

Comienza la esperanza de Obama, se acaba la desesperación que sufrimos con Bush.

lunes, 12 de enero de 2009

Gaza: ¿El fin justifica los medios?

Hace ya un tiempo que no escrbía por estos lares, y ya era hora de volver a soltar mi parrafada de turno. Y quería poner en juego el asunto de Gaza, tan de actualidad como antiguo que es.

No voy a describir el conflicto palestino-israelí ahora mismo (podría morir antes de terminarlo), pero sabiendo un poco los hechos actuales, analicemos bien la situación:
Pero para aclarar cosas vamos a suponer cosas que no son ciertas, pero que nos sirven para explicar mejor qué co*ones pasa en Gaza.

Vamos a suponer que la que empezó el conflicto sin más miramientos ni conspiraciones fue Hamás, que por su propia voluntad y sin ser coaccionada severamente por Israel decide lanzar misiles sobre las ciudades del sur del Estado hebreo. Imaginemos que Israel ha amenazado correctamente a Hamás por un posible ataque sobre sus tierras. En este caso nadie duda que cabe el derecho de la autodefensa de un pueblo respecto de un ataque enemigo externo, e incluso el Consejo de Seguridad de la ONU podría autorizar de forma urgente (en menos de 24 horas) la posible respuesta israelí en terreno de Gaza. Esto no ocurrió porque estamos suponiendo que toda la culpa es de Hamás (en la realidad no es así), incluso cabe la autorización a posteriori de esas actuaciones, ya que la finalidad de ellas está bastante protegida por la Carta de Naciones Unidas: la seguridad nacional. ¿Se hubiera hecho esta autorización a posteriori incluso si Hamás fuera la responsable, pero en base a las intervenciones militares israelíes de la realidad? Es decir, ¿Sería justificable cómo ha actuado (y sigue actuando) Israel incluso si Hamás fuera la única responsable de empezar el tinglado?

La finalidad que se persigue con esta intervención estaría justificada y protegida, claro que sí, pero hay una cláusula respecto a la proporcionalidad de los medios. Y es ahí donde Israel cae en saco roto, tanto en el supuesto como en la cruda y dura realidad.

Israel ha estado actuando creyéndose, e intentando hacer creer, su discurso victimista y autorizada a defender su seguridad nacional. Se cree que ante este fin cualquier medio es válido, y más válido será cuanta mayor sea su efectividad para alcanzar el fin. Pues a la hora de alcanzar metas no hay límites morales, ya que el fin justifica los medios, según la posición oficial israelí.

Gran error, trágico error para la Humanidad no condenar ni sancionar a aquél que piense así, pues esto solo nos lleva al estado de naturaleza, a la guerra sin cuartel mundial y a la deshumanización del ser humano. Puede que la ONU, USA y la UE solo digan memeces al respecto, que no hagan nada por evitar casos de desproporcionalidad abusiva, y solo regañarles en plan persona mayor.

Quiero creer que el ciudadano de a pie, el mortal de turno, el señor de Cuenca o de Kuala Lumpur no piensa así, y se da cuenta de la ceguera crónica de los jerifaltes. Quiero creer que esta gente piensa que los medios pueden injustificar el fin. Quiero creer que existe una Humanidad más allá de los sillones y de los galones, capaz de humedecerse los ojos al ver que el ser humano, cuando se deshumaniza, es el mayor lobo para el ser humano.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Pequeño relato de política ficción

Leyendo un artículo sobre el problema en Congo y el famoso mineral del coltán, necesario para los productos electrónicos se me ha ido ocurriendo una atrocidad que puede ser posible en el futuro. Aquí os la dejo y espero que os disguste:

Me acuerdo cuando decían que el capitalismo iba a terminar con aquella crisis de 2008, y lo único que hizo es reforzarse el papel de las empresas, fusionadas en grandes corporaciones para soliviantar la crisis. Desde aquel momento el papel de los gobiernos ha ido reduciéndose hasta incluso la desaparición en muchas partes del planeta. Al principio desaparecieron sus funciones de educación y de sanidad, y luego sus prestaciones sociales fueron siendo llevadas a cabo por fundaciones vinculadas a empresas privadas. Pero sin embargo, el mayor salto para la desaparición de los Estados fue cuando éstos perdieron algo que habían tenido desde su aparición: el monopolio del uso de la fuerza.

Ese paso se dio por culpa del control de la zona más llena de recursos minerales del mundo: el Congo oriental. Desde que se conoce su existencia, esta zona del mundo ha tenido conflictos y luchas por culpa del control de los recursos. Desde su falsa independencia de la metrópoli belga en los 60, dictador tras dictador quiso imponer su ley sobre esas tierras. Pero, especialmente desde los 90, con el boom tecnológico, en la zona fronteriza con Ruanda surgieron varios grupos de guerrilleros e insurgentes dedicados a pretender obtener el control de esas tierras. Financiados por una u otra empresa, estas guerrillas luchaban ferozmente por tener el control de esas regiones, alegando disputas tribales que nunca se habían alegado antes. Tras ese intento de control de la región estaba el control de los recursos, sobre todo el preciado coltán: los guerrilleros se comprometían a vender los recursos de su región a cambio de una buena financiación en armas por parte de empresas, sobre todo tecnológicas. De esa manera los recursos tenían precios bajos, y si una guerrilla se asentaba en el poder y empezaba a subir los precios, pues se financiaba a otra guerrilla para derrocar a la anterior.

Sin embargo, tras décadas de genocidios constantes, luchas tribales entre pueblos antiguamente hermanos, luchas de poder sin sentido, un líder político, un verdadero orador e incluso un encantador de ciudadanos, tomó las riendas de forma limpia y democrática en la República Democrática del Congo con una victoria aplastante sobre los demás candidatos, incluidos los financiados por los gobiernos y empresas occidentales. El señor Ankane tenía una fuerte ideología socialista al estilo de Chávez pero más legal, y llevó a cabo en poco tiempo una serie de reformas sociales y económicas que lograron una fuerte estabilidad en el país congoleño. Logró crear, entre otras cosas, un ejército leal y fuerte, capaz de erradicar e incluso de aglutinar en sus filas a los antiguos guerrilleros mercenarios de la región del coltán. Por fin la R.D. Congo era un país estable, y ahora podía hacer uso de sus abundantes recursos de coltán para costearse una mejora en las infraestructuras del país.

No obstante, las grandes electrónicas pusieron el grito en el cielo, viendo que probablemente el precio del coltán se triplicaría o cuadruplicaría, ya que ahora tendrían que pagar precios de un gobierno que ha monopolizado el control de esos recursos. Además, la mano de obra adulta es más cara que la infantil. Las grandes corporaciones electrónicas intentaron convencer a los gobiernos occidentales que actuasen contra ese líder al que rápidamente le acusaron de corrupto. Se financió una campaña de desprestigio contra Ankane en los medios para así tener a su favor a la opinión pública. Sin embargo, Ankane era bien visto por las instituciones de la UE, ya que seguían en aquel país como observador, y aconsejaron a los gobiernos europeos una campaña para evitar ese desprestigio. Pero tenían que enfrentarse a Philips, Nokia, Ericsson, Siemens, etc. Y éstas vencieron porque Japón llevó al Consejo de Seguridad de la ONU una propuesta de tomar medidas contra la RD Congo. Sin embargo ninguna de las medidas se aprobaron debido a las claras evidencias que no había motivos por los que entrar allí. Una fuerte campaña de eficientes diplomáticos en contra de la entrada militar en el Congo logró que se aprobara la resolución 2234, sobre la entrada de cascos azules en Congo. La campaña se centró en por qué se tiene que derrocar a un líder elegido democráticamente cuando en Zimbawe, el país vecino, la gente se muere de cólera desde hace años por culpa de un longevo dictador tiránico y nadie hace nada. Se convenció a varios representantes de los miembros del Consejo de Seguridad, y se votó la no entrada. Incluso se convenció a la Administración de los Estados Unidos para que se abstuviera, a pesar de la fuerte presión de su industria electrónica y militar.

A pesar de ese rechazo, las grandes empresas mundiales de la electrónica se unieron para llevar a cabo su último recurso: atacar ellas. Decidieron que contratarían mercenarios que luchasen por sus intereses, ya que los ejércitos nacionales no lo harían. Solo tenían en su favor a Japón, pero su constitución les prohíbe tener un ejército ofensivo. Las empresas decidieron usar los servicios de mercenarios experimentados en guerras y conflictos: Blackwater. En poco tiempo habían preparado la primera operación militar totalmente privada, y bombardearon las minas de coltán, el parlamento y el palacio de Kinshasha, y comenzaron a desestabilizar el país, aunque ahora había un casi inquebrantable espíritu de lealtad nacional entre los congoleños. Sin embargo, Blackwater tomó el control de varias minas de coltán, y de pequeños corredores hasta la frontera con Ruanda para sacarlo de allí.

Nada más conocer esa actuación tan aberrante y en contra de todo tipo de normas de derecho internacional, la ONU, las ONG’s, los medios de comunicación y los gobiernos menos belicosos pusieron el grito en el cielo. Se promovió un acuerdo dentro de las filas de la ONU para que todos los países miembros vetaran el funcionamiento de estas grandes multinacionales.

Sin embargo, para lograr la opinión pública en su favor, curiosamente, las electrónicas subieron los precios de móviles, videoconsolas, etc, que llevasen coltán, a la vez que hicieron una campaña de publicidad en la que se informaba que dicho aumento se debía al aumento de precios del coltán. Llegaron a precios astronómicos, y la población empezó a quejarse, pues se habían acostumbrado a vivir con un móvil, un portátil, etc. Esa analfabeta población consumista comenzó a exigir a los gobiernos que hicieran algo, pues ya no podían costearse una pieza fundamental en sus vidas. Eran tantos los productos con coltán que boicotear al 90% de las empresas que fabricasen productos electrónicos (las mismas que promovieron la acción armada en interés empresarial) implicaría un retroceso tecnológico en la sociedad. Paralizaría todo, y eso Sony, Panasonic, Philips, Nokia, Hewlett Packard, Microsoft, Intel, Siemens, Compaq, Dell, Apple, Google, Canon, Nintendo, Motorola y un largo etcétera más sabían que los gobiernos no se lo podían permitir. Tenían un poder abismal, y no sólo económico, sino social. Se habían vuelto indispensables en la sociedad occidental. Sus productos eran tan básicos como el agua potable, y nada ni nadie les podría eliminar ese poder, pues tenían a un gran sector de la sociedad de su lado. Ese sector al que no le importa el derecho internacional, la explotación infantil, el uso de la fuerza monopolizado por la ONU, y otros aspectos fundamentales en la sociedad internacional. Ese sector que solo quieren tener el último móvil cueste lo que cueste. Ese sector creado por la sociedad de consumo, y el único sector que crece exponencialmente entre las nuevas generaciones de los países occidentales. Esa gente no pertenecían a Estados Unidos, Francia, Japón, España, Irlanda, etc. Realmente pertenecen a cualquiera de estas empresas.

Los Estados, al darse cuenta su debilidad ante el poder de chantaje de aquella coalición, no consiguieron juzgarlos ni condenarlos por el Consejo de Seguridad. Y aún si lo hubieran hecho, habría sido papel mojado, pues ya era demasiado tarde. El coltán, la civilización occidental y el uso de la fuerza armada era de ellos.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sobre el Plan Bolonia (II)

Hace unos días hice un artículo donde explicaba lo que es el Plan Bolonia, en el que bastante gente me comentó que le sirivó para hacerse una idea de lo que es realmente, debido a la gran desinformación que hay sobre este tema. Sin embargo, mucha gente me comentó que aún así no tenían claras muchas cosas, sobre todo entre los límites de lo que es el Plan Bolonia de lo que no.

Para hacer una diferenciación de lo que es Plan Bolonia de lo que no lo es pondré un ejemplo. Imaginaros que el Estado hace una Ley por la cual se propone que todos los Ayuntamientos construyan más carriles-bici. Para ello establece unos criterios de calidad, unas directrices para que más o menos las normas sobre los carriles bici de toda España se parezcan y así los ciclistas no se líen a la hora de cambiar de un municipio a otro. Resulta que en un municipio, ese carril bici va a tener un 50% de la financiación por empresas privadas porque el Ayuntamiento ha considerado que prefiere dar gran parte de sus presupuestos a otros menesteres, y la gente sale a las calles en contra del carril bici de forma rotunda porque implica la entrada de las empresa privadas en la gestión de las vías públicas. No aparecen más que eslóganes diciendo no al carril bici y en contra de la Ley del carri bici que aprobó el Estado por promover la entrada de empresas privadas en la gestión de vías públicas. Ahora me pregunto yo: ¿Esa gente está en contra del carril bici, o más bien de que el carril bici lo financie en parte las empresas? Y si es lo segundo, ¿por qué piden la derogación de la Ley del carril bici? Esto es igual que lo que pasa con los movimientos antiBolonia.

El Plan Bolonia es un buen plan. Va a mejorar la calidad de la enseñanza, no solo en términos de rentabilidad económica, sino en términos de mejora del conocimiento. Allá donde se ha implantado ya correctamente, se comprueba una mejor calidad de la educación, a la vez que una mejor adaptación de los estudios a los gustos de los estudiantes. El problema del Plan Bolonia es cómo se va a financiar y cómo se va a aplicar aquí, y unas cuantas medidas que se han aprovechado a hacer a la vez que el establecimiento del nuevo plan.

Entre esas medidas que no son el Plan Bolonia y que se están haciendo a la vez están la reducción de carreras. En el post anterior este fue quizás el tema que me quedó más borroso para explicar. Y es que sí se está llevando a cabo una reducción de carreras en el ámbito de las Humanidades especialmente. Aunque muchas de ellas se agrupan dentro del grado en las materias comunes que solían tener, y posteriormente, las materias que disntiguían unas de otras se imparten en los másteres, habiendo entonces el Grado de Historia y luego el Máster de Historia del Arte. No sé si esto funcionará mejor o no, y en todo caso es muy discutible, y da derecho a aquellos que estén en contra de estas reducciones de carreras a la manifestación y la reivindicación para evitar que esas carreras desaparezcan o se reduzcan hasta la casi nimiedad. Sin embargo, esta medida no viene del Plan Bolonia. En el Plan Bolonia se habla de armonizar las carreras entre todos los países miembros para que tengan contenidos similares, pero no por ello tienen que desaparecer ciertas carreras que puedan ser peculiares de aquí. Cada país mantiene sus peculiaridades, y para mi entender la Historia del Arte por ejemplo puede ser algo básico de la cultura en España. PEro ahora bien, si hay que reivindicar por el mantenimiento de la Historia del Arte no culpemos a Bolonia como culpable. El Plan no dice nada de hacer desaparecer carreras. Esto es una normativa aparte hecha por el Gobierno, justificada con las razones que sea, y ante la cual uno puede discrepar, pero no en nombre de Bolonia.

El otro gran problema de los movimientos antiBolonia es la vinculación directa Plan Bolonia = Empresas en la Universidad. Esta es otra de las grandes falacias. Como en el caso del carril bici, la culpa aquí no es de la UE, creadora de Plan Bolonia, sino de cómo se va a costear el Plan en nuestro Estado y en nuestras Comunidades Autónomas. El Plan Bolonia requiere de más años en la universidad, y por lo tanto de más gastos. Tampoco pueden reducir esos gastos porque a las universidades se les exigen unos patrones claros y unos requisitos mínimos de calidad. Por lo tanto tienen unos gastos que no pueden eliminar, porque anteponen la calidad de la enseñanza que un excesivo recorte de gastos. Sin embargo, las universidades tienen muy limitadas sus opciones de ingresos propios, y todas aquellas opciones siempre afectarían al estudiante, que normalmente es una persona sin ingresos y se vería muy afectada, por lo tanto, si por ejemplo subiera las tasas para poder cubrir esos gastos y no se hace nada más (ver en el artículo anterior las becas-préstamo), alguien que no pueda permitirse el pago de esas tasas no podría ir a la universidad. Por lo tanto, las universidades buscan fuentes de ingresos fuera de sus posibilidades, y tienen dos opciones: financiación por entidades públicas (por los impuestos) o por entidades privadas (con ciertos intereses de rentabilidad, es decir, como éstas hicieran inversiones). Si no consiguen las universidades ese dinero por las entidades públicas, pues entonces, antes que bajar la calidad de la enseñanza, aceptan la entrada de capital privado, que a fin de cuentas es otra forma de bajar la calidad de la enseñanza, sobre todo en carreras no rentables.

¿Cuál es el problema entonces? La ausencia de financiación pública que evita que las universidades tengan que acudir a las empresas privadas para obtener ese dinero que cubra sus gastos, y así evitar que aparezcan en la gestión de la universidad directrices de rentabilidad pura. Pero vuelvo a insistir. Que entren las empresas en la universidad, que no haya dinero público para cubrir los gastos de la univerisdad no es un problema que surja del Plan Bolonia. Puede verse como que Bolonia hace más costosa la universidad, pero es que mejorará y mucho la calidad del sistema educativo. Y sinceramente, una sociedad que realmente defienda la calidad educativa sobre todas las cosas no estaría en contra del Plan Bolonia, sino de la carencia de recursos para el Plan Bolonia. La gente se debería manifestar por una universidad pública, por una mejor financiación de las universidades, pero a favor de Bolonia. Porque Bolonia es un buen plan, pero necesita de unas medidas complementarias, y éstas son las que hay que exigir que se hagan bien.

Salgamos a exigir una universidad pública de verdad, por una mejor financiación para Bolonia. Por evitar que la LOU (y no Bolonia) reduzca las carreras. Pero no digamos No a Bolonia porque no lleva a ningún lado.

martes, 9 de diciembre de 2008

El Vaticano, los gays y las Naciones Unidas

Como hoy estoy sembrado (debe ser porque llueve que tengo tanta rabia acumulada o algo así), hago un segundo artículo, pues si no lo hago iba a reventar.

Hace unos días salió una noticia sobre que el gobierno francés iba a proponer ante Naciones Unidas una proposición a favor de la despenalización de la homosexualidad, ya que en muchos países, especialmente musulmanes, la homosexualidad es considerada un delito que incluso en algún país (creo que en Arabia Saudí, aunque no estoy seguro) puede llevar a la pena de muerte. Pero es que en algunos Estados de Estados Unidos la sodomía también se penaba con la cárcel.

El gobierno francés no estaba haciendo ninguna moción en favor del matrimonio homosexual, especialmente porque ellos no lo permiten, sino que era una mera moción en contra de que un gay, por su orientación sexual, pueda ser castigado en algunos países. Ni siquiera esta moción tendría valor general, sino más bien era una moción para sacar el tema a debate, ya que la Declaración Universal de los Derechos Humanos no reconoce la libertad por orientación sexual, ya que cuando se hizo en 1948 pues la homosexualidad todavía se veía como una enfermedad, pero como al igual que la mujer en el trabajo era algo anacrónico. Es evidente que la sociedad ha cambiado y que nos hemos dado cuenta de que la homosexualidad no es algo que se deba perseguir criminalmente, pero es que para el Vaticano ser homosexual sí que es un crimen castigable con la cárcel.

Cuando la Santa Sede se enteró de esa propuesta del gobierno francés, el Vaticano dijo que votaría en contra. ¡Ni siquiera se iba a abstener, sino que votaría en contra! Es decir, que está a favor de haber personas en prisión por su orientación sexual. Que opinen esto realmente me parece deleznable, retrógrado en su forma más rancia y digno de replantearnos las relaciones con la cabeza de la Iglesia Católica. Porque no se está debatiendo la legalidad de derechos a homosexuales, ni de matrimonio ni de nada por el estilo. Para mí no es justificable que el Vaticano, que se mueve entre los países occidentales donde los homosexuales obtienen una amplia plenitud de derechos y dejan de ser mal vistos socialmente, diga eso sobre los gays. Si realmente piensa que los gays merecen estar en la cárcel, quizás el ideario del Vaticano no sea tolerable en las sociedades democráticas y de reconocimiento de las libertades y derechos individuales.

Quiero creer que esta no es la opinión del clero llano ni de los católicos creyentes, porque si fuera así tendríamos un serio problema ya que, hoy en día es normal que gays y católicos compartan una sociedad plural donde se fomenta el respeto y la tolerancia. Además ¿qué más les dará a los obispos y jerifaltes católicos que haya homosexuales? ¿Acaso son un enemigo de la humanidad? ¿Qué daño hace un gay a la humanidad por compartir cama con alguien de su mismo sexo, con quien él/ella quiera?

Si realmente piensan que hay que meter en la cárcel a los homosexuales, algo habrá que hacer contra ellos, porque en la sociedad occidental, gente intolerante de este tipo no tienen cabida.